Joder, joder y joder…
… mi peña se ha marcado un rutón en la Carrasqueta…
… ¡¡¡Y YO NO ESTABA!!!…
… joder, joder y joder, con las ganas que tenía yo de hacer esa ruta…
… joder, joder y joder…
… joder, joder y joder…
… la envidia me corroe…
… joder, joder y joder…
… chachos, tomad nota y no olvidad la ruta que yo la quiero haceeeeeer…
… joder, joder y joder…
… en fin, mi gozo en un pozo

NO creo que haya mucho problema en que la próxima vez que salgas con nosotros (los tuyos), vayamos a repetir la rutita. Solamente habrá que contar con la presencia de Antoñito y de Chusmari, ya que tienen todos los caminos habidos y por haber memorizados.
Si las sendas de La Romana u Onil te parecen largas, hay una en la montañita Jijonenca que hace que los brazos te parezcan castillos de palillos cuando llegas al final, exausto de tomar curvas y sortear piedras y raíces. Las zapatillas, también las usé en algún momento, pero mi memoria es selectiva y casi no me acuerdo de algún tramito que bajé andando.
Im-presionante, a mi entrender, lo que nos depara esta provincia a pocos kilómetros de la costa. Cada vez que cogemos los coches nos sorprendemos a nosotros mismos del entorno en el que vivimos.
Las sendas te esperan
Si es que Jesus muchas veces olvidamos lo bella que es la tierra donde vivimos, y más veces aun nos olvidamos de los tesoros que se esconden a la vuelta de la esquina y nos empeñamos en salir por el secarral que tenemos al lado de casa…
… es que semos asin d’espesiales
Que las sendas no se muevan de ahi que igual pronto doy una sorpresa